Peliculero...
Desde siempre he sido muy peliculero...
En mis relaciones tanto personales como profesionales. De muy enano, cuando jugaba yo solito en mi "cueva", me montaba unas películas y culebrones dignos de estudio. Era capaz de personalizar, con voz y gestos, a unos 20 muñecos a la vez. Seoparados en grupos de buenos y malos.
Ahora no necesito muñecos para eso. Un simple gesto, una mirada o una palabra mal entendida consigue que mi cabeza forme una trama muy compleja. Mentiras, amores secretos, conspiraciones... Pero también me viene a veces a la cabeza grandes ilusiones, falsas espectativas y amores que no existen...
Creo que de ahí me viene la gran satisfacción que noto cuando estoy rodando. Me siento como en una pequeña nuve, creando algo que sale de la cabeza de otro alguien. Y que, a veces gracias a dios ( o a quien sea), no existen ni pueden existir...
Lo malo es cuando no sabes separar realidad de ficción...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario